Yo el futbol, lo que es el futbol, no lo he seguido nunca; no sólo no lo he practicado sino que no ha logrado interesarme, y por lo tanto todo el tema este de la afición y los equipos me suena bastante marciano y me la trae bastante floja, como las ETS de Anita Obregón o la poesía rabiosamente urbana de Ramoncín.
Además siempre he tenido un handicap con respecto a las actividades en equipo; si, funciono bien, no se crean, me integro y coloboro, pero me cuesta demasiado tomarme en serio la lista interminable de reglas chorras que tanto suelen gustar a los que hacen las mayores trampas y los que tienen la imaginación más precaria; así que los unicos deportes grupales que hasta el día de hoy he logrado entender plenamente han sido el linchamiento, las bacanales y el saqueo y pillaje sangriento, aunque tampoco los he practicado de momento, todo se andará.
Entiendanme bien, que no me guste toda esa mandanga futbolera no hace que la desmerezca ni mucho menos ni mucho más que a otras cosas, como hace tanto cretino gafapasta que se santigua cada vez que escucha un "Gooooooooooooooooool" en su barrio, sale corriendo de la Fnac de su ciudad y se va corriendo a su casa por lo que pueda pasar por las calles:
Tampoco trago los caracoles con tomate y ni me producen repugnancia ni me parecen menos respetables, ni los que los engullen con concha y todo de puro frenesí y gasteropódica pasión me parecen menos inteligentes o más bobos.
Pero el caso es que entre parida por allí y parida por allá me encontré hace un par de semanas con unos anuncios en la prensa nacional y que paso a compartir con VDs por parecerme especialmente sintomáticos de la Españá cañí que tan bien analizaba el señor Carandell:
Haga click para verles el careto mejor.
Yo no sé qué órdenes dan a los modelos los fotógrafos, los estilistas, los diseñadores gráficos o la madre que los parió pero ¿son necesarios tantos puños?. ¿Es un puño-comodín a la hora de agregar atrezzo como la banderita del tontolaba del señor o es que se pretende transmitir una euforia tan intensa que hasta el mismo cuerpo se crispa?.
La señora parece amenazarnos con hacernos unas pajas al acabar el partido, valiente amenaza, digo yo... ¿o acaso nos está llamando onanistas?.
El señor, amante de las banderas, se está aburriendo como un macaco, es inutil que lo esconda, el gesto le delata, esa tibieza es inapropiada en el conjunto, quizá esté echando de menos estar en alguna sauna masculina y no haciendo el primo con la familia.
El nene es la joya del trio calavera: Eso son ganas, eso es arrojo, eso es puro odio... ¿Habrán perdido el partido y quiere soltar adrenalina dandose de ostias con alguno o nos está amenazando con darnos una paliza si no compramos los forros polares de los cojones?.
¿Pero es necesaria tanta agresividad para promocionar una mierda de prenda o es que va dirigida exclusivamente a los seguidores más fanáticos del Real Madrid?
¡Suelta la panoja o te crujo mecagoentusmuertospodrios!
El niño da muy mal rollo...
Para curarse de espanto hagan click y amplien la foto.
Más de los mismo, seguimos con la historia del puño comodín. Si se fijan además en la muestra del forro polar verán que concuerda en ambas fotos con la anatomía del señor de turno. Eso son ganas y profesionalidad.
Por lo menos en esta tenemos paisaje por lo que la imagen se integra y se traduce mucho mejor, aún cuando el grupo esté de espaldas a un campo sin jugadores con un stadium lleno. Por lo menos no llueve, el que no se conforma es porque no quiere. De cualquier manera igual están esperando a Godot y no lo saben.
El nene y la señora son más accesibles, cosa que se agradece, reflejan una alegría standar: Lo mismo les ha tocado la loteria, un piso de protección oficial o que se les ha muerto el yayo millonario.
La tónica se rompe con la que está liando el señor salvaje: esa mandibula desencajada y vociferante, esa bandera-porra, esa actitud canalla... pero si parece que nos va a dar en la cabeza con la bandera y que después se nos va a mear encima... Señor, señor...
No me digan que no sería bonito enfrentar a ambos grupos y disfrutar del combate...
Estos últimos días, gracias en parte a El Lute, me los he pasado revolviendo en los 213 números de la revista Hermano Lobo.
Dejenme que me maraville de nuevo, como hago cada año desde hace 15, de las posibilidades que nos ofrece internet más alla de las tetas, coños y pollas (al gusto y discriminación del respetable lector), los monos saltarines amaestrados y sus jugueterias virtuales y de los "periódicos" escritos por analfabetos; y como lo cortés no quita lo valiente, me lamente de que, obviando iniciativas tan nostalgicas como personales (me saco de la manga arbitrariamente uno, dos y tres casos para ilustrarles y un cuarto que exige registrarse), no cunda el ejemplo de conservar, actualizar y poner a disposición del público que lo desee la cultura, que como la felicidad debe ser optativa por mucho que diga Coelho y Sanchez Dragó, y evite que más pedazos de un pasado bastante quebradizo, y en muchos casos brillante, se pierdan definitivamente.
Con las migajas de lo que la cretina de Aido se gasta alegremente en bobadas, como la linea telefónica del maltratadorpara que los pobrecitos sacamantecas se informen antes de actuar, no sea que se busquen la ruina y especialmente la de sus sufridas compañeras, bien se podría pagar un fondo documental de consulta especializado en digitalizar documentos, revistas y comics nacionales y ponerlos a disposición del público via internet.
El papel por si no lo saben, especialmente el utilizado por las imprentas en los últimos 80 años, además de estar sujeto, como cada uno de nosotros, a incendios, riadas y desastres de todo tipo tiende a envejecer muy mal, a hacerse quebradizo y a amarillear, y al contrario que todos nosotros tiende a despidir un olor especialmente agradable en el proceso. En cincuenta años las páginas de cualquier magazine que tengan entre sus manos estarán que se caen a pedazos al contrario que las ediciones de lujo de las inmortales obras completas de Lucía Etxeberria, Juan Manuel de Prada, Manel Loureiro, o Ray Loriga y otros tantos genios y genias que en el mundo han sido y que gracias a Dios son paisanos nuestros.
Claro que el "conservar" no da tantas alegrías como el "crear", me refiero a crear originales ministerios y departamentos de todo tipo con los que fundirse los presupuestos; ni tantos réditos electorales, sobretodo cuando los beneficiados que se untan la nocilla y se comen su escabeche a cuenta de las prevendas recibidas son los más fieles votantes.
Ahora lo que más mola son las mujeres barbudas y sus estudios, pagados, de género en plan manual de autoayuda cazurro y flower power de provincias, los militares pacifistas desfilando con trajes de la lagarterana y sacos con caramelos como los reyes magos del cetme y los pacifistas militarizados con su newspeak y sus guerras preventivas y luchas contra el terror, las victimas sacamantecas cocineros antes que frailes, los chorizos "reformados" (o no) con despacho en alcaldía o puesto oficial, coche oficial y pisito para la secretaria, los funcionarios maleducados e inutiles, el cretino simpático y amable con sonrisa perenne, el bailaor fusión, el cantante oligofrénico y el videoartista cateto sin talento pero con apellidos sonoros, las ONGs de ciudadanos lucidos" en constante "defensa de .... (rellenar al gusto) de firmes ideales y siempre mendicantes en sus formas y objetivos, y por supuesto el cíclico miedo a la gripe peluda y la propaganda de frenadol complex. ¿Qué les voy a decir que no sepan?.
Así que viendo el panorama y los moros en la costa, entiendo que este ejemplo de humor negro cabrón carbón, elegante pero inmisericorde, como el que practica la revista Hermano Lobo, no esté de moda, que "ya no se haga", y que de un Chumi Chúmez no se acuerde ni su padre, ni de un Mingote (no no está muerto), ni de un Ivá q.e.p.d. etc...
Ahora el estilo, estilazo, de un país que se preciaba de hacer el mejor humor negro de continente ("humor exótico" diria ese bufón goyesco de los poderosos que es nuestro paisano Ansar) se ha perdido por incómodo, y los humores blancos, más accesibles y facilmente repetibles y comercializables son los que triunfan: Los chicos de Muchachada nuí, a pesar de su innegable talento, son un claro ejemplo de por dónde van los tiros.
Denle a esta sociedad de"informaticos" su ración de Enjutos y que se rian a carcajadas, se estén entretenidos los pobrecitos hasta que llegue un nuevo fistro que coja el relevo; será más de lo mismo pero con eso pasan el tiempo tan ricamente las criaturas, no sea que con una broma especialmente inteligente, intensa y maliciosa entren en un LOL constante y los tengan que ingresar en un psiquiatrico, o lo que es peor, no la entiendan y se traumaticen en el proceso o se den por aludidos y pidan que rueden cabezas por sentirse ofendidos, que más que un derecho de corte ético hoy en día parece que es un imperativo moral ergo una obligación.
¿No les parece extraño que hoy por hoy todos los "humoristas" actuales vengan, y vendan, del mal llamado humor del absurdo en menor o mayor grado por estos andurriales?. Este tipo de humor es como el vino que tiene asunción, ni es blanco, ni es tinto, ni tiene color, y generalmente hace falta mucha inteligencia para que la doblez y el retrueque esconda algo más que una mera aparencía y una risita tan facil como tontorrona. Por cada Monty Python o cada Faemino y Cansado, hay varias docenas de humoristas tan simpáticos como inócuos de los que sus gracietas se repiten hasta la saciedad durante varios meses en bares, oficinas y casas de lenocinio hasta que pasan al olvido, llevando al graciosete al mundo de la la producción "cultural" o al mundo de las drogas.
Les dejo para terminar esta entrada tan espesa con una página de Chumi Chúmez que me ha gustado especialmente, quizá porque me recuerda a su Una biografía, y que da nombre a esta entrada, y me voy a freir espárragos imaginarios, como siempre:
1-Al principio, queridos niños, los hombres eran como bestias, y se mataban y se comían unos a otros por un quítame alla esas pajas. Todo era desorden y anarquía. No había hogares ni familia ni préstamos hipotecários, ni sindicatos verticales. Naturalmente una cosa así no podía continuar.
2-Por eso se acabó la lucha desordenada y se hizo como debe ser. Los vencedores hicieron esclavos a los vencidos, y ya se podía ir desde entonces tranquilo por los campos y florecieron las artes, las letras, las bebidas espumosas y las industrias de grilletes y cadenas. Desgraciadamente esta paz no duró mucho tiempo.
3-Siglos más tarde, los esclavos empezaron a pensar y, lo que es peor: ¡a decir y a escribir lo que pensaban! Aunque se trató de cauterizar ese cáncer maligno de la Humanidad con hogueras para libros y autores no se consiguió del todo y de nuevo volvieron el caos y la anarquía consiguientes.
4-Por eso estalló la revolución francesa y vino Napoleón que fue derrotado en las batallas de Bailén, Arapiles y Vitoria. Todo cambió en el mundo, la burguesía se apropió de las riquezas de los nobles y escribió la Declaración de los Derechos del Hombre Blanco para poder comerse a los negros y amarillos.
5-Otro cáncer vino a añadirse a los dichos anteriormente, queridos niños: el liberalismo y el bipartidismo político, cuya maldad intrinseca se puede comprobar ahora con la estrepitosa caída del imperio británico. Es que no hay efecto sin causa. Luego, por motivos baladíes estallaron las dos guerras mundiales que dividieron al mundo en dos grupos antagónicos: los buenos y los malos.
6-Ahora estamos en lo que estamos, como vosotros podéis ver a simple vista (*).En el futuro vendrá la civilización del ocio, que consiste en matarse unos a otros; no como antes, por motivos económicos o religiosos, sino simplemente por "sport", por capricho, por matar el aburrimiento de alguna manera. O sea, que para evitar males mayores, los mejor sería que se trabajase todos los días, incluso los domingos. Así no tendríamos tentaciones.
(*) Ejercicio: Escribir en una cuartilla si estamos bien, mal o regular.
P.S.1:
Chumi Chúmez no era el único dibujante en ese irrepetible equipo de "personas humanas", ojeando sus páginas podemos encontrarnos con otras tantas plumillas conocidas como Forges, El roto, Quino, y otros tantos como:
El Perich:
El genial Gila:
Y hasta Summers, que a su pobre hijo no le legó ni una gota de talento y le tuvo que meter a tocar la guitarra como un Ramoncín cualquiera.
P.S.2:
Los interesados, sean curiosos, fetichistas o coleccionistas tienen el documento completo aquí:
Dos de mis mejores amigos son juristas, uno ejerce, el otro no; imaginense si serán buenas personas que a pesar de cargar con semejante tara, digna del desprecio más visceral, logran equilibrar sus virtudes con sus defectos y ser personas casi normales; de hecho yo les trato como a iguales, y hasta gozan desde hace muchos años de mi amistad incondicional, pinten bastos, copas, espadas u oros de los que a mi nunca me tocan.
También he tenido amigos, y sobretodo conocidos, de pasados y presentes un tanto turbios, de los que guardo algunas de sus aventuras que me narraron como oro en paño, porque me hacen sonreirme cada vez que las rememoro, que es como me rio a solas y me gusta reirme sólo, como a los tontos, cada día más; también tengo unas cuantas más, de las "otras", tirando más al género de la desventura, que es mejor callarselas y no pasearlas.
Ahora bien, que un chorizo de mierda encima continue en el sendero del crimen y la (auto)destrucción estudiando derecho es algo que se me escapa por completo. ¿Se puede caer más bajo?. Posiblemente si, estudiando informática o entrando en la Guardia Civil, y es que la degeneración del ser humano y las cimas de sus abismos no tienen límite.
Estos días tan deliciosamente postnavideños, sobretodo en la franja de Gaza, me encuentro con la noticia de que El Lute pretende meter mano y sacar su tajada de la llamada Ley de la Memoria Historica y pretender que se anule la sentencia que lo condenó a muerte por robo y asesinato, merced a tecnicismos y mirando la letra de la ley con lupa, y no su espíritu como buen jurista de pro y buen chorizo, a ver si raspa algo.
Si andan muy despistados les diré que este buen hombre fué muy conocido en su día por sus robos violentos, con su par de cadáveres incluidos, sus espectaculares fugas, por aprender a leer y a escribir en la carcel, sacarse la carrera de derecho y terminar por convertirse en un icono pop de lucha y rebeldía de tanto barbudo cretino con parka que en aquellos años poblaban nuestra geografía; tambíen había bastantes cretinos sin barbas y con traje, pero esos siguen exactamente igual y sólo han cambiado el color de la corbata.
Se le dedicaron canciones, manifestaciones, jolgorios, un par de películas e incluso el 21 de Junio de 1981 el New York Times recogía la noticia de su perdón oficial tras haber sido condenado a muerte por robo y asesinato en 1965 y otros delitos que sumaban 1000 años pero cuya pena se le conmuto por 30 años de prisión.
El caso es que parece ser que El Lute, el chorizo de mierda con cadaver de segurata en sus negocios y cadaver de niña en sus fugas incluidos repitamoslo, debe llevar mal que ya no le llamen para dar conferencias, que ya no sirva como modelo de reinserción del preso común, que no le saquen tonadas ni le dediquen canciones, que sus libros no se vendan y ni siquiera se roben y que por general no le importe a nadie ni un pepino si camina, si revienta o por dónde le asoma la punta del "postpucio" excepto, imagino, a los familiares de los finiquitados en sus aventuras, que suelen ser puntillosos con sus muertos y aún se acordarán del simpático truhán que robaba joyerias para quitarse el hambre. Nada nutre mejor que un diamante y nada abriga más que un buen revolver.
Si los cantantes más punkis se meten a presentadores de concursos televisivos y a correveidile de los intereses económicos de las casas discográficas, los periodistas más espabilados y capaces dejan la carrera y se meten directamente a hacer de voceros de los mafiosos del ladrillo, las mujeres más cretinas se entretienen dando lecciones de lingüistica al populacho que riase Vd. de las preciosas ridículas, y en general al sacamantecas, al señorito y al ladrón se le aplauden las ocurrencias, se le pagan los caprichos y se le rien las gracias, y hasta el más tonto del pueblo tiene su despacho, su propia asociación y hasta su club de fans, que el chorizo urbanita más chusco y pasado de moda exija que se le anulen las condenas con la barbilla bien alta es lo menos que cualquiera se puede esperar.
La pena es que el Cojo Manteca o El Vaquilla no están con nosotros para ver cómo continua la fiesta y el cachondeo popular tan castizo que nos traemos ultimamente en discotecas y juzgados; a ver si hay suerte y el violador del ascensor, el Dioni, Antonio Anglés o El Solitario cogen el relevo, dan un paso al frente y nos dan una alegría anunciando en la prensa nacional e internacional sus deseos de aplicar la Ley de la Memoría Histórica a sus casos y condenas.
Para que no decaiga la fiesta desearía compartir con Vds. un documento en el que podrán admirar, aún más si cabe, a este noble personaje. Un Eleuterio haciendo poesía fina y ejercicios de dialéctica de altos vuelos en una amplia entrevista publicada en la revista Triunfo en mayo de 1978 ( pueden consultar el número completo online aquí, o si son muy despistados pasen directamente a la entrevista aquí).
Dejenme citarles algunos párrafos, que me parecen especialmente ilustrativos y representativos de la injustamente marginada y silenciada filosofía quinqui más castiza, vamos que nos vamos señoras y señores:
"Es el sentido peyorativo que se le ha dado al quinqui. Porque ese nombre siempre, en la esfera oficial, ha salido como el malo. El quinqui ha sido ignorado, ha sido marginado y unicamente se le conoce a través del delito. Es decir cuando uno de sus miembros se ha destacado, ha hecho alguna fechoria, entonces lo exhiben: "Aqui esta el quinqui, el quinqui". No, un quinqui, no el quinqui, porque quinquis somos todos. Hay aqui ciento cincuenta o doscientos mil diseminados por España."
"Las secciones abiertas son la única posibilidad de rehabilitación del preso. donde no se persiga al hombre, donde pueda ser él. Que tenga su caracter, que sea él. Y no el bueno ni el malo como siempre. Porque un día, si no se muere, va a salir y entonces va a a matar a, no sé, al chivato que lo metió en la carcel. O va a llegar a su familia y le va a crear unos problemas acojonantes porque el tio es un nihilista, el tio está castrado, y vamos, eso es la leche ¿no?. Si se quiere rehabilitar la única posibilidad es esta de las secciones abiertas. Conclusión: hay que fomentar las secciones abiertas."
(Nota amancebada: Años después diría: Fue muy duro, me obligaron a ser mi propio carcelero. Es lo peor que le pueden hacer a un fuguista, que le dejen la puerta abierta. Lo pueden leer en el breve reportaje que le hizo El País a raiz de su denuncia por malos tratos)
Copel (Coordinadora de Presos en Lucha) de chorizo a luchador con dos cojones.
"¿Qué lucha debo yo hacer porque soy COPEL, y siento el drama de COPEL, y siento la injusticia de COPEL?, ¿Cuál es la lucha mía que también va un poco en mi linea? Porque yo, modestamente, cojo un papel y puedo expresar en él mis ideas. Es esa: un papel, un papel y escribir".
(nota amancebada: COPEL: colectivo de presos en lucha)
"y el capitán dijo: "Abre, abre, abre". Y entraron y me pegaron concienzudamente. Eso no se hace con un colaborador, que eso me duele. Me duele relativamente porque es el idioma de las personas que, en fin... Que hay un cierto sector de la prisión que ante este tipo de cosas, más o menos, de coger un papelito y ¡uy si no te subes!... A mi con papelitos no me vengas. Son sutilezas para ellos, se les escapa".
(Nota amancebada: Subir, refiriendose a subirse al tejado de la carcel, acción de los reclusos cuando se produce una revuelta penintenciaria para informar al exterior de la situación de motín y en muchos casos informar de sus reivindicaciones y/o hacer públicas sus exigencias al exterior)
"Voy a ser el portador y voy a ser el traductor de los problemas y del sentir quinqui"
"El 2 de julio de 1566 la espichó Nostradamus"
"El quinqui no puede pensar como un payo, su idiosincrasia es otra. Incomprensible quizá para el payo pero es que es así. Porque el quinqui lo ha visto así, y lo ha vivido así y no lo entiende de otra manera. No hay puente de comunicación entre el payo que pudiera resolverle su problema y él, no hay una igualdad, hay un rechazo instintivo. Entonces este hombre no habla con el payo porque igual lo que hace el payo es avisar a la Guardia Civil... -Es que el payo es quien le oprime...
Claro, claro. Va a avisar a la Guardia Civil, porque ni siquiera él se molesta en darle un cachete, sino que avisa a su representante oficial para que lo lleve al cuartelillo y le de una paliza. Todo esto está latente en el quinqui, en esa mirada huidiza que decís vosotros que parece falsa. Recela, tiene un miedo atávico."
"Si yo un día obedeciendo el instinto natural que es llenar la panza, te lo quito a ti porque lo tienes tú. Te busco el descuido y te lo quito y tú dices que soy malo. Y ahora me metes en tu escala de valores que yo la desconozco totalmente. Y tú me juzgas como si hubiera robado a uno de los mios. Es decir como si yo perteneciese a tu ley ¿eh?. Y tú dices que eres humano, que eres civilizado. y el civilizado hace así y me mete en la carcel, chapa la puerta y venga tantos años de condena. Y a portarse bien, y a ser buen chico. Vale ahí queda eso. No... Es que yo soy católico y por la noche rezas, encima. Y Dios y todos somos hermanos. Venga, hombre, venga. Que eso es grotesco. En todo caso cuando me cojas por robo ten en cuenta todos esos atenuantes. Que no he robado a los mios, que he robado a otra sociedad. Si esa sociedad está más elevada que la mia demúestramelo comprendiendo, descendiendo. Tú puedes descender a mi, yo no puedo elevarme a ti".
Puras perlas de la sabiduría quinqui...
P.S:
En la colección de tres volúmenes de Carlos Giménez, "España una", "Grande" y "libre", perpetrados en comandita con el genial Ivá y publicados originalmente en la espectacular revista Papus, hay una clara referencia a El Lute, con un curioso final agridulce; curioso porque en aquella época sugerir que el supuesto "libertador del pueblo quinqui" y el portavoz de los derechos de los chorizos pudiera terminar de pelele y de hombre anuncio era poco menos que una provocación fascista. Como pasa el tiempo y qué pocos llamaron al chorizo por su nombre en su día.
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El album recopilatorio completo, reeditado y publicado por Glenat, se lo pueden descargar completo, exclusivamente con fines educativos y/o de investigación social, aquí. Disfrutenlo porque merece la pena.
Amelia Poularda vive en Verdel del Conejo, villa conocida por sus monstruosas fábricas de abonos y piensos, la especial dureza y brutalidad de su equipo de futbol de tercera regional mutante y la atávica costumbre que sus habitantes tienen de tirar de escopeta de postas para solucionar la más ridícula discusión, siempre, como no, bajo los cálidos y enfermizos vapores de la cazalla más canalla de la zona; cazalla que diligentemente sirve Amelia noche tras noche, cosa que le permite ganarse la vida, más mal que bien, como camarera, desde que empezara a trabajar en el café "La Gloria del Caudillo" hace ya más de 24 años.
Amelia, hija de Juncal Mojigata, modista y cajera honoraria de la Asociación de Mujeres Cristianas, y de Herminio Poularda, sargento de la Guardia Civil, hoy prejubilado por cargarse a patadas a varios detenidos, nunca tuvo una infancia facil, ni siquiera una adolescencia sencilla, ni una primera juventud gozosa; se puede decir que Amelia siempre se ha encontrado con el dificil trago de que su vida es una mierda completa y que continuamente siente que sólo quiere morirse, y a ser posible pronto y de asco; pero como no lo sabe, no es consciente, Amelia es feliz y su constante sonrisa parece proclamar la máxima de que hay que exprimir el jugo de la vida hasta la última gota como si fuera una mandarina. Apariencias, todo apariencias y mentiras.
Amelia de chiquilina ya apuntaba maneras, retraida y torpe, muy torpe, como era, en el colegio nunca pudo hacer ninguna amistad ni aprender más allá de la tabla del 3. Las jovencitas que alguna vez rondaron su ventana eran espantadas a palos por la siempre vigilante Juncal, y si eran jovencitos lo eran a patadas o a perdigonazos por el no menos celoso Herminio.
Es por ello que Amelia, que además tenía una tendecia genética a la esquizofrenia que la venía de lejos y que no sabía lo que era internet ni los blogs, se acostumbró a frecuentar "amigüitos" imaginarios con los que pasar las interminables horas muertas y entretenerse con las numerosísimas fotos del Generalísmo que colgaban de las paredes de su casa y le hablaban sobre la Guerra de Liberación Nacional Española, del peligro del oso sovietico y de la conjura judeo-masonica mundial que estaba acabando con España y con ella con el mundo. Además gracias a los consejos de "las voces", Amelia desarrolló una malsana costumbre de vigilar constantemente los movimientos de sus vecinos con un pequeño catalejo de fabricación casera, costumbre que su padre aplaudió y fomentó.
Las voces y los "amigüitos" imaginarios continuaron poblando la vida y las sombras de Amelia hasta que la tragedia se cebó en el hogar nacional-católico de los Poularda-Mojigata: Una mañana de otoño mientras Juncal acudía a misa es asaltada y salvajemente devorada por una manada de conejos salvajes mixomatosos que rondaban la zona.
Los ritos funerarios son llevados con el mayor respeto y seriedad, pero a pesar de todo, el rumor de que Juncal se ha escapado a "vivir la gran vida" a las calles de la capital con la considerable suma que su asociación le había confiado para las "misiones de los negritos" cruzan de corro en corrillo todo Verdel del Conejo durante semanas como bofetadas a la pureza de su memoria, el mismo tiempo que el que se le oyó a Herminio repetirse "La prefiero muerta que perdida"... Un dramón, regional, pero un dramón al fin y al cabo.
Así que Amelia, huerfana de madre y abandonada por las voces que poblaban sus fantasias y amenizaban sus tardes, decide emplearse de camarera en la taberna "La Gloria del Caudillo".
Allí nuestra soñadora amiga pasa lo mejor de su juventud, escuchando la Cope, viendo alguna película sin rombos y ojeando el Marca y el ABC, pero lo que más hace es servir huevos fritos con patatas y chorizo, raciones de callos y lingotazos inhumanos de Cazalla "Iluminaciones" y anís "El Mono".
Gracias a la cantidad de riñas y posteriores perdigonazos que pueblan la tasca, con sus órbitas oculares caidas en el inmundo serrín de la barra y por tanto irrecuperables y sus gritos y sus ayes, puro jolgorio, Amelia logra conocer al primer hombre de su vida (después de su padre Herminio y de Francisco Franco): Manuelico, el hijo del boticario, cojuelo el pobrecico, que además remienda navajazos, extrae perdigones y saca muelas con gran maña.
Así que, Amelia y Manuelico, después de llevar tres años de novios yendo al precario cine "Palacio de la Magia" cada noche, logran aprenderse de memoria las cuatro películas que siempre proyectan (Raza, Los últimos de Filipinas, Marcelino Pan y Vino y The Spirit) y Manuelico logra tras muchos lloros, ruegos y súplicas poder cubrirla una noche de verano después de los bailes de las fiestas en el pajar de la Josefa.
Después de esa experiencia tan desagradable y ya para siempre mancillada y sin honra con la que demostrar su pureza ante el altar de bodas, Amelia desesperada llora, llora amargamente como una madalena, llora por la crudeza de la vida, llora por la falta de poesía que tienen las pequeñas cosas, las de Manuelito incluidas.
Manuelico, como si nada, fumandose un Celta sin filtro, la recomienda "visitar a un medico de la capital que es especialista de bajos femeninos" o mejor aún "a un medico de la capital que es especialista en cabezas y psiques"... "Unos sinvergüenzas y unos canallas es lo que serán, desgraciados como tú" grita Amelia y acto seguido se lia la marimorena: Amelia sufre un ataque de histeria brutal y como una gata en celo araña y muerde a Manuelico llegando a arrancarle por completo el lóbulo de la oreja izquierda y el dedo meñique de la mano derecha y si no pone los piés en polvorosa, dejando la ropa abandonada en el pajar, posiblemente hasta un testículo. Al día siguiente Manuelico se va a vivir a la capital logrando rapidamente un importante puesto de responsabilidad como cirujano jefe en un hospital de la seguridad social. Amelia se queda en el pueblo.
Amelia está destrozada, se siente utilizada y por primera vez en su vida la idea malentendida del "suicidio colectivo" cruza su mente: primero suicida a medio pueblo con la pistola de su padre y después ella se pega un tiro.
Por suerte o por desgracia una noche en la que se entretiene con semejantes pensamientos, en el espacio "El peniculón de la semana" la película proyectada logra penetrar las densas sombras que se ciernen sobre su cabeza y, como si una señal del destino, de Dios o del Generalísmo se tratara logra interpretar una poderosísima orden que la la llama a la acción. La película es la inolvidable obra maestra del siglo pasado Le fabuleux destin d'Amélie Poulain.
Amelia, con lágrimas como puños rodándole por las mejillas, no puede sentirse más conmovida por la "penícula basada en hechos reales" que está viendo. ¡Si hasta en el mismo nombre se reconoce en la protagonista!. Así es como, malgastando los últimos presupuestos de cordura que le quedaban a la pobre Amelia, decide convertirse en la heroina supersecreta de su pueblo y llevar la felicidad y el amor a todos sus conciudadanos, pero siempre prestando especial atención a la "poesía de las cosas pequeñas" que tanto gusta a las mentes más sencillas, mentes que piensan que Hiperyon es una pomada anticallos, Zaratustra el Rey Mago de pelo castaño y Diwan un chiringuito de donner kebab. ¡Oh la poesía de las pequeñas cosas!
Para empezar Amelia decide comenzar por utilizar unas viejas ganzuas que su padre conserva de un interrogatorio especialmente sangriento, y entra en todas las casas de su calle a la hora de la siesta, revolviendolo todo y descubriendo los secretos, intimidades y las miserias y deseos de todos sus vecinos.
Al principio se conforma con pequeñas picardias como escribir notas de amor a las solteronas irredentas de su pueblo o dejar chocolatinas y gominolas en las almohadas de los más pequeños. Amelia después de 35 años conoce por primera vez lo que es la felicidad.
Pero poco a poco las cosas se van torciendo, una mala mirada, un mal gesto, un rumor infundado (ya se sabe como son los pueblos) hacen que Amelia empiece a pensar más en castigar a sus vecinos más maleducados y desagradables que en hacerles la vida más "mágica" y "poética".
Cajas de metal con los ahorros de toda una vida que desaparecen, zapatillas cambiadas inexplicablemente por unas identicas pero menores en varios números o memorias de teléfono que llaman al psiquiatrico en lugar de a sus familiares dan paso, poco a poco, a perros juguetones envenenados con albondigas con botulismo, aficionados a la cazalla que mueren por docenas electrocutados en estúpidos accidentes domésticos e incluso hasta en alguna casa algún infante especialmente llorón amanece en silencio pero degollado: Verdel del Conejo vive una pesadilla horrible y un terror constante anida en los corazones de sus habitantes.
Llega a tal extremo la locura de Amelia que incluso el simpático Homero, el ciego que vende cupones de la ONCE en la plaza, no se escapa de su poesía vengadora y una mañana, sin testigos que valgan, lo agarra del brazo y a rastras lo pasea por media Verdel del Conejo informándole a voz en grito de los precios de los garbanzos y del de las alubias, para tras media hora de paseo forzado terminar por abandonarlo en unas obras a las afueras del pueblo donde, desafortunadamente Homero cae en una zanja y muere una semana más tarde de causas naturales entre dolores inhumanos y alucinaciones de corte místico-paganas.
Así pasan las semanas, con nuestra Amelia cada vez más perdida en su delirio de su recien descubierto "sindrome del Boy-Scout" cuando una segunda revelación golpea su corazón con la fuerza de la vida que palpita esperanza, amor y poesía de las pequeñas cosas.
Macario que es el zagal de 32 años con más mundo de todo Verdel del Conejo, ya que ha estudiado en la capital un F.P.2 en informática y gestión de sistemas laureandose con honores y numerosas muestras de cariño por parte de alumnado y profesorado, vuelve ya terminados sus estudios a labrarse un porvenir en la tierra que lo vio nacer.
Una noche en la que Amelia está detrás de la barra anotando ideas enfermizas que llevar a cabo en las carnes de sus sufridos vecinos, Macario entra en la tasca con el deseo de agarrarse su primera borrachera porque su ordenador ha cogido un virus espantoso y esta ardiendo por los cuatro costados en la casa de sus padres.
Amelia y Macario quedan prendados inmediatamente el uno del otro, ella le confiesa sus actividades, su deseo de llevar la felicidad y la poesía a los hogares de todo el mundio, él le confiesa su tendencia romántica, su pasión por recoger envoltorios de bollos, papelitos y fotos rotas de la calle y le dibuja en un papel algo parecido a un corazón.
Amelia le confiesa su desastrosa vida afectiva, Macario hace lo propio con la suya no menos desastrosa y con ración de ladillas incluida, Amelia le habla de la primavera, del sentimiento de transcendencia que el ayudar a los demás le da, Macario le recomienda no instalar Windows Vista y quedarse con Windows XP que funciona mucho mejor.
Así pasan las horas, las raciones de callos, los litros y litros de cazalla y las confesiones de dos enamorados que se juran bajo el himno de España de la carta de ajuste, amor eterno, del bueno, ¡amor hasta la muerte!.
Por desgracia la policía, que no es tonta, ya le estaba siguiendo la pista a Amelia por sus actividades y alarmados por la presencia del desconocido Macario deciden acelerar la operación con desastrosas consecuencias: Dos cadetes del cuerpo de Policia Secreta de Tascas y Bodegas quedan moribundos a base de una somanta de palos regalados por el poderoso brazo de Macario y sus conocimientos de Judo y Kung-Fu informático y acto seguido en la moto Derby paleta de éste se dan a la fuga, armados con una escopeta recortada y varios cuchillos de cocina, logrando escapar del pueblo.
Por desgracia Macario y Amelia son interceptados por un control de carretera de la Guardia Civil.
En el tiroteo y pelea posterior pierden la vida los dos sospechosos, el cabo de la benemerita Jonathan Alarico y Manuel Sevilla, trasportista que se encontraba retenido en esos momentos en el control por intoxicación etílica severa, además resultan heridas de diversa consideración media docena de personas.
Herminio Poularda, el anciano progenitor de Amelia, que se encontraba visitando a unos amistades en el cuartelillo de Roquetas de Mar muere de una hemiplejia al enterarse de la noticia.
Foto tomada por los Cuerpos de Seguridad del Estado.
P.S:
Uno que se ha tragado su ración bien calentita de majaderias a costa de la película, tipo "Si todas fueran como Amelie otro gallo nos cantaría", lleva muy mal que en pleno 2009 aún tenga que leer "Soy como el personaje de Amélie" aunque sea a una cretina integral. ¡Ah la poesía de las pequeñas cosas a falta de cualquier otra grande o mediana!
Con estas fechas tan entrañables encima, me he sentido tentado por confesarles mis aventuras en el imperio de los sentidos con varios menús navideños a base de huevos fritos, bastantes cenas y noches de navidad en solitario (y sin visita de los tres espíritus navideños) e incluso otra nochebuena memorable con su menu de MCDonals comprado a última hora con todo cerrando o cerrado y bajo las penas y lamentos de una resaca especialmente peleona. Ho! Ho! Ho! Merry Christmas!... que dice el pedófilo barbudo de rojo...
A final la entrada navideña ha terminado por escribirse sola gracias a una anécdota que me ocurrió hace nada, y tanto mejor, porque así me contengo en mis contados impulsos por entrar en intimidades poco gloriosas, y de paso comparto un documento de "rabiosa actualidad" y de "interés general" con todos Vds.
Bien, empiezo. Uno que tiene unos pocos amigos y un puñado de enemigos desperdigados por el ancho y ajeno mundo, se suele alegrar cuando surge la oportunidad de poder ver a los primeros, aunque ultimamente esté haciendo feos, dejando pasar invitaciones y por lo general evitando el contacto, trato y el frote humano.
En la ciudad en la que ultimamente, y por desgracia, "paro", (que broma más fina, a lo Marianico el corto), ciudad que me ha visto nacer, crecer a lo ancho y morirme, de asco, uno termina por conocer gente, gente que viene, gente que va; y algunas personas de toda esa gente además, si uno tiene suerte como es mi caso, y templa vínculos y sentimientos, y acumula un par de décadas de trato y afecto, terminan a veces por convertirse por lo que se conoce como amistades, o amigos.
Pues bien, ese grupito de amigos que les traigo, algunos residentes, otros emigrantes de visita, decidió reunirse y comer bien y beber bien, una celebración en toda regla.
El caso es que como ya hay novias, coches, planes de boda y hasta un benjamín de por medio metido en el ajo y por ser las fechas que son y adornar la comida y la sobremesa, decidí llevar algún regalo a cada uno de los presentes, especialmente por el chiquillo.
Así que unas horas antes de la cita, camino a la juguetería donde comprar un peluchón de esos con gigantismo y con la idea de comprar cualquier chascarrillo en forma de muñeco, juego, meccano o lo que me guiñara el ojo para el resto de niños y niñas del cónclave, me crucé por la Fnac de mi ciudad, que como bien saben y si no se lo repito es el Corte Inglés de la gente enrollada y el Burger King del best seller y el disco de rumbas.
Así que me dije "voy a echar un vistazo rápido a ver si veo algo aquí", maldita sea mi estampa.
No me acerco ni de lejos a la capacidad de recordar discursos y diálogos interminables que tenían nuestros amigos los antiguos griegos, que te citaban, según dicen, palabra por palabra un discurso de tres horas como quien te cuenta un chiste verde, no sé si será cosa de la L.O.G.S.E o de los tiempos; pero confien en mi cuando les digo que tengo el siguiente dialogo bastante fresco y que excepto ambientación y apartes, sucedio tal y como se lo cuento y VDs que lo disfruten:
Día frio, llueve en la calle. Un Fnac de provincias abarrotado hasta los topes durante la temporada navideña:
Colas moscovitas en las cajas (¿Crisis?, ¿qué crisis?), empujones, perdones, más empujones, gritos maternos, niños dando patadas a las pilas de libros de oferta o llorando a moco tendido, corrillos de informáticos treintañeros alopécicos con camisetas del "Festival de cine de Villabotijos" y de Batman discuten sobre Linux y sobre lo putas que son las mujeres... la antesala del infierno.
Me pongo en una cola de ruegos y preguntas, y después de varios minutos el simpático veinteañero, amo y señor del calabozo y de la sección de comics, cocina macrobiótica y manuales de autoayuda y/o autodefensa (¡eso es nivel Maribel!), con gafas de pasta de considerable potencia óptica y perilla tan triste como rala, me atiende amablemente.
-Hola, buenos días. quería hacerte tres preguntas...
-Dime...
-Primero quería preguntarte si teneís algún comic del dibujante Alcázar, he estado echando un vistazo rápido pero no he encontrado nada...
-A ver, vamos a mirar. ¿Me puedes dar algún título en concreto? (teclea, teclea)
-Mira, he entrado por casualidad y he venido sin hacer los deberes... Sé que ha publicado un volumen hace poco pero no me acuerdo del título.
-Bueno, a ver... (teclea, teclea) hummm, pues no me sale nada... ¿Y se ha publicado hace poco dices?...
-Si, creo que hace unos pocos meses, pero ya te digo que no me viene a la cabeza el título, sé que los del jueves también le publicaron un "especial"...
-No, no... (teclea, teclea maestro de la tecla), esas cosas no las solemos tener y no me suena que haya una publicación nueva de Roberto Alcázar...
-No, no, el personaje Roberto Alcázar no, Paco Alcázar el autor. El que dibuja, ¿cómo se llama? este personaje en pijama en El Jueves... Silvio José... no la "simpatica pareja de fachillas" Roberto Alcázar y Pedrín.
-Ah! no... Paco Alcázar... ah!... ¡Paco dices!.... (teclea, teclea). Vamos a mirarlo en goggle a ver...(¿¿???), Paco... pues no... tampoco: No tenemos nada, aqui sobretodo lo que más tenemos es mucho manga y mucho "comic book" (¿¿??)...
-Vaya... en fin... Mira, la segunda pregunta es si teneís la versión en inglés de "World War Z", he visto que teneis la traducción en castellano... es de Max Brooks.
-Pues no, no... no la tenemos, tenemos la "Guia de Supervivencia"... en inglés y en castellano... pero este otro no lo hemos traido sólo tenemos la traducción, el libro no está nada mal...
-Si, no está nada mal, si te gusta te recomiendo que eches un vistazo al audio book del World War Z porque está también muy bien...
-¿Audiobooks?
-Si, si audiobooks.
-¿Audiobooks? ¡Pero si yo creia que ya no existian! (bizquea y el ojo vago le baila)...
- (¿¡!?) Vaya, pues se siguen haciendo...
-¡Pensaba que hoy en día todo el mundo había aprendido a leer y a escribir!
-(¿¿¿????) (tono propedeútico para evitar el sonrojo de la vergüenza ajena) Como el libro son entrevistas, el propio autor, Brooks, es el que interpreta al entrevistador y salen unos cuantos famosos como Turturro o el que hacía de Luke Skywalker, Mark Hamill interpretando a los entrevistados... está muy bien...
-Ya, ya...
-Ya...
-La última pregunta es mucho más sencilla, ¿Teneis el libro "Una mujer en Berlín"? el autor es anónimo, creo que está publicado por Anagrama o Tusquets, no estoy seguro...
-¿Anónimo??
-Si, anónimo, anónimo...
- ¿ANONIMO??? (el ojo vago le vuelve a bailar)
- Si, si... ANONIMO.
- (teclea, teclea, guru de la infórmatica) Pues mira... (un reflejo de contrariedad cruza su ojo vago) me dice el ordenador que queda una unidad pero aparece marcado.
-¿Marcado?...
-Eso quiere decir que o bien está reservado porque lo han pedido, que estaba defectuoso y está en el almacen o que lo han robado.
-Vaya... (os tendrían que robar hasta los empastes ¡hijosdeputa!)
- Mira, echa un vistazo allí (señala una estantería), en la sección de "ensayo histórico", al principio en la A, de anónimo y si está está y si no está no está y será por lo que te he dicho...
-Bien, pues muchas gracias.
- De nada, si necesitas algo más para eso estamos.
-No, no, ya-no-te-voy-a-molestar-más, hasta luego.
Ya ven cómo anda el mundo del gafapastimo de centro comercial: Los audiobooks son para analfabetos, los autores anónimos ya no existen y Alcázar sólo hay uno, y como la ignorancia, ¡no se rinde!.
Así que fueron juguetes para todos y todas y fueron felices y comieron muy bien; y espero que en el próximo año 2009 y los demás que vendrán uno tras otro, los avispados trabajadores y dueños de la Fnac se hinchen a marcar obras y les den mucho betún por cretinos.
P.S:
Si son tan analfabetos como yo les sugiero que echen un vistazo a los caritativos comedores navideños que las siempre entregadas hermanitas del torrente salvaje suelen organizar por estas fechas o que directamente pulsen, con toda confianza y al gusto, aqui o aqui. Unos días hay sopa de pollo y otros lentejas con chorizo.
El parado amancebado les desea Feliz Navidad, el resto ni lo sé ni me importa porque son espontaneos que ni siquiera estaban invitados a la fotografía, y he intentado ignorarlos.