
Sigamos de revival para sobrevivir a esta primavera. Veamos que hay en el baúl de los recuerdos, sí "uhuhuhu"...
El recto y pío padre Ceferino, querido y admirado por pocos, odiado y denunciado por muchos, se ocupó desde las páginas virtuales de
Café Cadáver de promocionar su revolucionario invento, insistiendo en ilustrarnos, con bellos casos prácticos, de su feroz eficacia:
El
Masaje Atlético-Católico Profundo, una serie de estimulaciones (por vía anal) de los ligamentos y músculos del interior de la cadera que obran maravillas en las competiciones deportivas entre colegios católicos y aportan ese plus de elasticidad y rabia necesarias para los deportistas cristianos.
¿Por qué tanto odio y rivalidad con la orden jesuita?, ¿Por qué tantas sospechas maliciosas de los padres de sus alumnos?, ¿Por qué esa persecución de un hombre que se desvivía por ganar triunfos para su colegio aún a costa del aumento de suicidios entre sus alumnos?, ¿Por qué?
Me temo que posiblemente ya nunca lo lleguemos a saber. De momento hagan click para ampliar, si lo desean, para revivir las hazañas de este místico del atletismo. ¡Viva Cristo, viva el padre Ceferino!


