Bla Bla Bla Goodbye Bla Bla Bla

miércoles, 20 de mayo de 2009

Bibiana Aído y los niños vivos no-humanos.


Las niñas "vivas no humanas" solo meriendan Nocilla.

Como habrán oído, leído o les habrán relatado, la queridísima "mininistra" Bibí Aído, "la ministra más lista", muy querida en esta su tercera o cuarta casa, ha realizado unas simpáticas declaraciones manteniendo su particular estilo siempre acorde a su sabiduría y educación, cosa que de la que siempre hace gala.

Por suerte tenemos una ministra que conecta con la sociedad y es hija de su tiempo, por fuerza, y es que se ve que no conoce demasiado las costumbres de otros tiempos porque ni sabe ni pizca de historia, por no empezar a hablar de geografía, ni de la Tabla periódica, ni de las leyes de Mendel, ni siquiera de la poesía de Gloria Fuertes.

Por eso su presencia es tan enriquecedora como necesaria: porque nos recuerda con su persona que cualquier imbécil (o imbécila) puede llegar a ser ministro, e incluso que precisamente para ser ministro en este país con ser imbécil uno ya tiene media profesión aprendida.

Y es que, como pueden ver aquí (ABC) o aquí (Público), según ella "Un feto -de 13 semanas- es un ser vivo, claro, pero no podemos hablar de ser humano porque no tiene ninguna base científica". Literal.

Me da mucha pena esta chica. Me da pena por ser tan injustamente maltratada debido a envidias surgidas por sus enchufes y sus padrinos, a su inteligencia tan fresca como el azahar y a su perenne sonrisa hecha de perlas y hachís tan liberada como tolerante; y más pena me da que cada vez que siente la llamada del conocimiento y nos inunda con sus reflexiones en torno al Ser, como un Aristóteles castizo cualquiera, se la trate tan mal como se la trata por la "homogonofobia" de nuestro país y su "mamachichismo" atávico.

Si la genética, la biología, las témporas, la astrología y hasta el sentido común de serie más chusco dicen todo lo contrario a lo que mantiene esta brillante ministra, toda una tradición cultural postmoderna la apoya en sus declaraciones.

Y yo por una vez también la voy a apoyar, bien apoyada; no sólo porque conozco "varios fetos de 30 años que son seres vivos pero no son seres humanos", sino porque desde que el mundo es mundo y por lo tanto inmundo y redondo, todo lo que entra en cuerpo de mujer, vía vaginal, no es necesariamente humano, y a veces ni vivo, e incluso hasta el fruto de su vientre muchas veces tampoco es humano.



Ella es una intelectual moderna y no una científica de mierda cualquiera; una de esas intelectuales mitad wikipedia en español, cuarto de novela de moda y cuarto escapadita a Londres con Ryanair, todo envuelto en modelito y en catequismo provinciano de partido: una hija de su tiempo, como antes les decía, y de su país, de pura raza, pueden jurarlo.

Para que recapaciten y vean claramente la sabiduría de las palabras ministeriales, les voy a anotar, muy brevemente, algunos de los casos HISTÓRICOS y CIENTÍFICOS más conocidos y mejor documentados, casos que avalan al 100% las acertadísimas teorías metafísicas de nuestra ministra, pónganse de pie y aplaudan, Bibiana Aído. Vamos que nos vamos:



-El niño minotauro Asterión.



La ministra ni lo huele, pero Vds. gente de buen gusto y mejor cultura, sino no estarían por aquí, ya conocen la historia de las bromitas de Poseidón y su torito marino blanco como la espuma o el semen, y los furores uterinos de Pasifae, casada con un Minos (hijo de Zeus y Europa, todo queda en casa) inapetente en los tiempos en que la Viagra no existía y los deseos se intentaban encender con hojas de lechuga y caracoles. Mal asunto.

Gracias a la maña de Dédalo, que construyó una vaca de madera hueca por dentro, Pasifae pudo darse durante muchas noches el gustazo de quitarse la melancolía, la neurastenia y los suspiros a golpe de tranca taurina; por desgracia en aquellos tiempos tampoco había ministras como Aido, así que el fruto de sus goces nació con los ojitos de su madre, con la mala baba de su padre y los cuernos de su padre biológico y los de su padre putativo, Pepe para los amigos; ya saben cómo terminó la cosa, como el rosario de la aurora:

El hijo caníbal encerrado en un laberinto, el arquitecto del laberinto también encerrado con su hijo cuando presentó la desorbitada factura y la masculinidad del ser humano y de la civilización grecolatina seriamente dañada ya para siempre.


Dédalo muestra su creación a Pasifae. Ícaro juega con el tente de madera.

Algún milenio después, los machos de la especie conservamos, aún de manera inconsciente, el complejo por no poder competir con los poderosos genitales del lúbrico astado, y es que los simios no somos especialmente conocidos por nuestros atributos (de hecho a las pocas rarezas que existen se las suelen filmar en documentales llamados "pornográficos"); quizá por ello la indústria encargada de fabricar productos para alargar el pene milagrosa, que no cientificamente, e incluso fabricar alguno "nuevo" con labios vaginales y carne cular, es la más potente, sólo económicamente hablando, y la única que nunca está en crisis ni siquiera personal.

En nuestro país tenemos la suerte de tener la popular figura psicosexual del torero, necesaria a tantos niveles, que sirve para apaciguar ese trauma biológico mediterráneo tan tremendo y doloroso, y todo ello marcando paquetón mientras "penetra" con sus espadas al traicionero y lúbrico astado. ¡Olé!.




-Niño mutante genérico.





La lista es interminable. Quedémonos con el hilarante trailer de "It´s alive", que no sólo es mucho mejor que la misma película sino que nos la resume por completo, junto con algún título de propina como "The Brood", "Marisol rumbo a Río" o "Combat Shock" como brillantes ejemplos para ilustrar como un hijo mutante, "vivo pero no-humano", puede convertir la tranquila vida familiar nuclear en un infierno doméstico.

Será la contaminación, los residuos nucleares, la medicación caducada, las pipas de crack o las novelas de Sánchez Dragó, pero el riesgo de que mientras esperamos a que llegue la cigüeña (mutante) tengamos que tejer los patucos de tres en tres y no perder ojo a la escopeta de postas cargada, está siempre presente en nuestra sociedad actual.

y es que no sólo muchas veces el futuro neonato decide saltarse varios pasos en la cola de la evolución por su cara bonita, sino que además la vida humana le importa menos que la vida de las lagartijas de las Molucas.


Clarísimo ejemplo de "ser vivo no humano" con niño.

-Niños Alien.



¿Qué es "Alien"sino la historia de una embarazo interplanetario no deseado, un parto con cesárea a las bravas y sin anestesia, el relato de la rebeldía del primer hijo "interespecie-interplanetario" y el drama de un complejo de Edipo especialmente virulento con tendencia al mordisco castrador?.

"Alien" es sobretodo un dramón de los gordos, de hecho yo lloré como una magdalena cuando la vi por primera vez, aún más de lo que lloré viendo las dos últimas partes que son como para llorar lo suyo y acabar rojo como un tomate cuando, ¡por fín!, terminan.

Y es que en toda la serie la problemática de la maternidad, el drama de las familias numerosas, la dimensión de la maternidad carcelaria y hasta el incesto están presentes y son tratados con un respeto y una delicadeza formidables.

Por otro lado también tenemos el drama The village of the dammed, mucho más intimista, que también aborda el problema generacional entre estos hijos "interespecialitos" y sus frustraciones y miedos al crecer en un mundo "demasiado humano", pero centrándose sobretodo en reflejar sus dificultades de aprendizaje en un opresivo colegio franquista de post-guerra. Por cierto, Almodóvar, como buen director español también nos va a torturar con su visión sobre el tema... ¡Qué malas son las subvenciones!.


-Niños semi-vegetales.



Las damas y los vegetales siempre han hecho muy buenas migas desde Eva y sus manzanas tan sabrosas como envenenadas; pero el espontaneo quitapenas con pepino gazpachero, con tropical babana o con hermosa zanahoria rebosante de vitamina A, en muchos de los casos han traído consecuencias bastante dolorosas tanto para la madre como para el niño. El marido en estos casos no sufre mucho porque suele morirse de vergüenza rápidamente sin demasiado alboroto.

Multitud de híbridos viven en la miseria y en la dolorosa depresión ante el rechazo por partida doble al que son sometidos, ya son tan despreciados por el peludo reino animal como el espinoso reino vegetal: ¿Quién no conoce algún desgraciado hombre-calabaza?, ¿A alguna mujer cebolla?, ¿A algún niño melón?. Las calles, las cloacas y las facultades de informática y economía están llenas de seres mitad humanos y mitad vegetales.

El conocido (Bis repetita...) caso del niño-pepino Belga es un claro ejemplo para ilustrar la mala vida que estos seres suelen llevar y cómo el mundo de la publicidad, la farándula y el cine los utiliza y los explota hasta que se harta de ellos y los abandona a su suerte en el mundo de las drogas, la prostitución de carretera y los bocadillos con mayonesa.



El hombre, mucho menos aficionado al mundo vegetal y generalmente más propenso al "solomillo enrollado onanista" o al "pollo asado quitapenas", también ha dado uso esta práctica sexual para desfogarse, aunque generalmente siempre en tiempos de postguerra en los que la carne, el tabaco, el chocolate y los antipsicóticos tienden a escasear y ni un melón, sandía o hasta calabaza se suelen respetar.



-Niños divinos.




De estos los hay a docenas porque cualquier dios que se precie (Zeus, Yaveh, Ra, Odín, Xenu...) tiene varios hijos, como es del todo comprensible porque las hembras de la especie humana resultan bastante atractivas, especialmente depiladas, y encima la eternidad es mucho tiempo como para pasarlo haciéndose gayolas cósmicas con el riesgo añadido de convertirse en el blanco de las burlas y la risión de los panteones vecinos más chuscos.

La vida de los "seres vivos divinos" suele ser muy traumática, por una parte la ausencia del padre suele serles muy dolorosa, sus ideas e iluminaciones suelen producirles los más negros y dolorosos casos de fracaso escolar y siempre terminan apaleados, descuartizados o crucificados, con toda la razón del mundo, la verdad sea dicha, por insoportables y repelentes.

Las iglesias son las que más tienden a proteger la integridad de la familia, quizá porque saben lo duro que es crecer siendo un hijo bastardo como un "hijo-divino" cualquiera, quizá porque temen quedarse sin seguidores a los que sobar en la catequesis.


Una familia feliz con hijo divino.



A ver si otro día nuestra "ministra más lista" dice que "Es mejor tener un hijo deseado que uno no deseado o que desearlo y no tenerlo" porque la lista de monstruosidades familiares "vivas y humanas", como bien recogen "¿Quién puede matar a un niño?", "Home-Alone", "Children of the corn", "La familia y uno más" o "Recluta con niño", es aún mucho mayor y donde el aborto entre los 3 meses y los 25 años de edad no sólo está absolutamente justificado sino que debería aplaudirse y promocionarse.



P.S:

Si han tenido ya al ser "vivo no-humano", que vamos a tener que soportar todos, denle algún capricho por su cumpleaños, al menos hasta que el populacho enloquecido aparezca con cuerdas, cuchillos y antorchas, para practicarle un aborto retroactivo. Pueden ver muchos ejemplos ideales para "no-humanos" en la web "Everything is terrible", tan ideales como el hada madrina de los "cumpleaños para princesas" y su perro Pipper, "Aaahhh, haaaaaaa, Aaaaaahhhh":

sábado, 16 de mayo de 2009

Manual de la mente de Paco Alcázar: !Emperador!.



El bueno de Samuel Beckett nunca perdió la sana costumbre, cuando le daba la venada, de pasar unos cuantos días, y hasta varias semanas, mirando al techo situado sobre su cama, un hombre de ese humanismo y calidad humana ya se merece todo mi respeto y admiración; si encima cuando la chocholoco de Peggy Guggenheim (que trotó lo suyo contagiando sus ladillas a media Europa), después de un polvete rápido a la hora de la merienda le espetó que "no perdiera el tiempo y escribiera, escribiera, escribiera", Beckett le contestó "que se fuera a la mierda, se preocupara de comprar sus cuadritos y lo dejara en paz de una santa vez",de la admiración y el respeto saltamos a indagar en el pensamiento tan interesante de este señor.

Por eso no dan el Nobel a cualquiera, como lo sabía Gandhi y lo saben Bono o Bill Gates, que si lo quieren añadir a sus colecciones de trofeos de caza les piden realizar un desembolso desorbitante para intentar que se les pase el capricho; una cantidad tan jugosa como el montante que soltaron en su día Al Gore, Camilo josé Cela o Teresa de Calcuta. ¿Por qué se creen que los pobres nunca reciben premios, si acaso accésits o un par de porrazos en los riñones?.

Cuando empecé a leer sus obras me encontré con que me desazonaba intensamente y me transmitían un malestar intimo particularmente extraño; Y es que a ciertas edades, con ciertos calores y a ciertas temperaturas espirituales es mejor no mirarse en algunos espejos, ni catar ciertos venenos, a menos que se sea un masoquista "letraherido", se tenga algún complejo cultural de esos tan comunes desde que Ramoncín los inventó o se prefiera leer el hermético y pedregoso "Manchas en el silencio" antes que cualquier tontuna gilipollesca como "El niño con el pijama a rallas". Métanme en los tres sacos si les hace ilusión y quédense a gusto, a mi me la trae floja; la moraleja de toda la historia es que "es mejor sacar agua de pedruscos que estar todo el día chupando caramelos": Con cuatro frases así y unas cuantas fotografías les escribo un manual de autoayuda de quitar el hipo y de paso me hago millonario. Me lo voy a pensar seriamente.


Peggy Guggenheim (con sombrero) y Samuel Beckett.

Sin embargo, con el paso del tiempo y el trote entre sus letras, fui viendo el terrible humor negro presente en toda su obra, obra que no tiene ni una sola lágrima pero que oculta más de una carcajada bastante siniestra: Estoy convencido de que Beckett se reía a carcajadas pariendo algunos de sus personajes y es que el que fue quizá el mayor experto a la hora de apuntar algunas de las putaditas y terribles bromas pesadas que sufrimos en nuestra carne y en nuestro lenguaje, amén del absurdo de todo, de humor debía saber lo suyo.

Todo lo contrario, y en mayor brevedad de tiempo, me pasó con la obra del maestro Paco Alcázar (pueden ver su Blog aquí).


¿Visita Silvio al parado amancebado?...

No puedo (ni quiero) quitarme la sonrisa de la cara, ni reprimir la espontanea carcajada que me asalta cada vez que leo sus monstruosidades envenenadas, verdaderas tratados sociológicos modernos, manuales de uso y abuso de la perturbación, la violencia y la locura cotidiana.

Pero el mal sabor de boca que me deja, es curiosamente intenso, y es que acercando la lupa a su aparente sentido del humor tan obvio, se pueden ver unas sombras siniestras, unos dramas humanos, un desfile de espejos en el que cualquier lector más temprano que más tarde (si no es excesivamente imbécil) se verá representado, para su sufrimiento si no está acostumbrado a cambiarse de gafas (generalmente gafas de pasta...) o para su enriquecimiento espiritual si ya sabe de los pozos que nos acompañan a todos y cada uno de los mortales.


El señor Paco Alcázar: Hombre de su tiempo, y de su taza.

Como ya deberían saber, o al menos intuir, el Señor Alcázar es muy querido y admirado en esta casa, y hacía mucho tiempo que quería recomendarles su magistral obra y escribir algo, bastante menos magistral, sobre el tema; pero he tenido a bien esperar, especialmente durante el último mes y medio, a que "mi" librería recibiera mi pedido para tener dos de sus grandes obras entre mis manos y refrescar la memoria y la sonrisa.

Esperar tanto tiempo a que llegue la insulina a la farmacia, las salchichas chisparritas al supermercado o las piezas de recambio del pulmón mecánico a la ortopedia, debe ser ciertamente sangrante y doloroso (me imagino, me imagino...); pero esperar unas pocas semanas por apoyar al pequeño empresario barriobajero (¡Abajo la FNAC!) habiendo crecido sin internet, como cualquier persona decente y estar acostumbrado a la espera del pedido, no es especialmente traumático y debo decir que me siento orgulloso de apoyar la economia nacional y la obra de los autores de comic españoles. Con la depresión que arrastro desde que me di cuenta de que llevo dos años haciendo el panoli necesito levantarme el ánimo con cualquier excusa, eso o la secta, o el manual de autoayuda, que ya sin duda alguna voy a empezar a escribir.


Viñetas que duelen... ¡Auch!, ¡Ay!, ¡Oy!.

Estos dos monumentos al humor más envenenado, y no por eso menos saludable (farmaceútico prácticamente) son los siguientes; a saber:

-"Manual de mi mente":


¿Ven qué triste es ser pobre y no tener un scanner ni una cámara fotográfica decente?

"Manual de mi mente" es un álbum recopilatorio. En él se recogen multitud de historietas (¡pero que palabra más preciosa!) y tiras publicadas a lo ancho y largo del tiempo (algo más de una década) y del espacio sideral (Víbora, Recto, El manglar etc.).

Todo un tractatus de la evolución de la polifacética obra del autor, del que por fin he logrado entender algunas de sus tiras dispersas entre mis papelotes ("Todo está perdido" y se agradece poder...), y darme cuenta de que encima es también el autor de algunas que yo sospechaba de un estilo similar pero realizadas por diferentes autores (me gusta el comic pero no la mitomanía...). Una guasa.


Mejor pasemos a pedir prestado por Google...

En este hermoso y regordete volumen, hermoso por mimado y regordete por sus 160 páginas, nos encontramos con las delirantes tiras de "Todo está perdido" en que espías interplanetarios con doble pene, vaginas parlantes, alucinaciones domésticas, un continuo envío postal de una nariz y dos dedos, un sangriento accidente de carretera eterno y un edificio que fagocita la personalidad de sus nuevos inquilinos son un desfile del humor más negro y más hermético de la obra de Alcázar.

Muy parecidas, en cuanto a negrura, a estas viñetas que yo juraría haber visto también en algún Tmeo, y que leo que empezaron en el fanzine Zineshok de Balagueró.


Hagan Click para ampliar si están cachondos.

Y hablando de Balagueró...


Balagueró, R.E.C, Silvio José...

La segunda parte del álbum recoge la hilarante colección "Mecanismo Blanco", germen del que más tarde Alcázar pariría el mundo de Silvio José y en el que vemos una coral de personajes unidos en la desgracia "unos contra otros", siempre a cuchillo, algo también muy "Silviano"...


Hagan click para ampliar porque merece la pena.

Un mundo, posiblemente redondo, en el que los neurocirujanos sacan un sobresueldo necesario trabajando en humillantes pizzerías y hamburgueserías o de barrenderos municipales (¿Es Alcázar un visionario? sin duda...), como el Doctor Lázaro, el protagonista, y donde las humillaciones, las venganzas, los odios a muerte y las palizas son el pan nuestro de cada día. Una delicia para los sentidos.

Mención especial merecen los simpatiquísimos extraterrestres ("más humanos que humanos") del planeta Costrocón que viven en las narices de las personas, al menos en la del sufrido neurocirujano Somoza al que nadie cree.

Estos extraterrestres, que a mi me gustan especialmente, gozaron de obra propia/paralela bajo el título de "Antes del desastre", donde la delirante colonia de "nabucodonosorcitos" de Costrocón arrastran una vida infernal con el único sueño de lograr escapar de ese lugar inmundo en el que malviven y llegar por fin a la tierra, planeta al que en primer lugar "deberían haber llegado" y que saben poblado por "unicerebrales idiotizados"...


Hagan click para ampliar antes del desastre...

Los "Costroconitas" están incluidos en la tercera parte del álbum: "Bolsas de basura perfumadas": Un popurrí delicioso de ilustraciones e historietas.

Este es un volumen imprescindible para el que le guste mover la mandíbula, sin necesidad de ataques epilépticos ni pastillas, y en el que vemos la evolución de su obra y también cómo toda ella no sólo comparte padre sino mundo, un mundo en el que los personajes que lo pueblan se cruzan y hacen la vida imposible unos a otros, no por maldad sino porque es la única vida posible.

Pueden adquirirlo en su quiosquero habitual, si no tienen mucha prisa como yo, servicios de emergencias psiquiátricas o a través de La casa del libro aquí mismo. Por si acaso manténgalo fuera del alcance de los niños para evitar desgracias.


-Silvio José Emperador:


Hagan click para disfrutar de los truquitos de Silvio, ¡Grácias Internet!.

Silvio José es su personaje más famoso y popular, las hazañas domésticas de este personaje están emparentadas con Toole, Buñuel, Beckett, Lynch y hasta Corín Tellado, entre muchos otros.

La obra coral Silvio José, publicada actualmente en la revista El Jueves, es una comedia (negra) de costumbres (psicopatológicas):

Un brillante compendio de miserias, personajes condenados a hacerse la vida imposible unos a otros, locura, cinismo, cobardía, obsesiones, miedos, alucinaciones y jaimitadas constantes. Pueden leer estas historietas o ver cualquier telediario sensacionalista que podrán ver casi lo mismo, pero a los periodistas les falta el arte y el salero (y sobretodo el cariño por sus personajes) de Alcázar para mostrarnos la monstruosidad que oculta lo cotidiano y levantar las rocas de las que salen los bichos más feos y más hilarantes.

Es por ello que a sus personajes se les quiere y se les disfruta a su propio riesgo y responsabilidad, porque son muy peligrosos. Una obra que habría que repartir gratis en los colegios como aviso a la juventud de los peligros y trampas de la existencia, o precisamente todo lo contrario.



Silvio José Pereda es un adolescente de 45 años, parado de larga duración y amancebado (¡hermano!), que vive (recluido) con su padre jubilado al que tiene esclavizado, mientras pasa los días viendo películas de Steven Seagal y jugando a fabulosos videojuegos de la Segunda Guerra Mundial (Raiserkommandos, Stalingrado 1943, Matando a Hitler 3, Desembarco en Normandía 7, Lío en el frente ruso 9...), además de estar constantemente ideando todo tipo de locuras para mejorar su calidad de vida mientras hunde la de los demás en la miseria.

En otro orden de cosas su mujer ideal es una pelirroja de metro noventa, con los brazos cortos, los tobillos anchos y, por supuesto, con gorra. ¡Anda que no sabe Silvio!.


Silvio José disfrazado de "joven"...

Silvio José es un cínico terrible, miente, manipula y esclaviza a los demás, pero sólo en la medida en que se miente y se esclaviza a sí mismo. Silvio es el verdugo de la sanidad mental de muchos de los que le rodean pero es también la primera víctima de sí mismo. Su "Ley de Silvio: Si yo sufro, tú sufres", apunta bien hacía donde se mueve este monstruo de la naturaleza que todos llevamos dentro.


Hagan click para contemplar la delicadeza de la "casi primera vez"...


Un padre u otro da lo mismo: todos son viejos.

Pero cómo ha llegado un ser humano a convertirse "solamente" en un Silvio... ¡chí lo sa!. El propio autor hace conjeturas para explicar su personaje, que parece tener vida propia y autónoma, a pesar de que hasta ahora, que nosotros sepamos, no se ha dibujado las historietas a sí mismo, seguramente por vagancia.

¿Es la concentrada patología de Silvio el fruto de un terrible encontronazo con el mundo y su posterior crisis (que dura 30 años...) el resultado de ver sus sueños de nuevo-romántico y sus ínfulas musicales rotas en pedazos?...


Hagan click para ampliar este drama neo-romántico...

Es posible que no sea tanto un problema de desilusión traumática (¿esas era lágrimas auténticas o eran lágrimas de cocodrilo?) o de rencor convertido en misantropía y "sociofobia", como de pura vagancia crónica, de hábitos malsanos y de una terrible alimentación completamente adulterada...


La ilustración de la hambruna moderna.

Porque otra cosa no, pero Silvio, como buen niño con bigote, es afecto a la repetición, al programa y todo lo que le sugiera cambio le produce un espanto que inmediatamente camufla de desprecio y de moralidad "silviana" que siempre está cuajada de sinsentidos.


Digan lo que digan es la cena ideal.

El problema es que las salchicas Chisparritas (que deben estar deliciosas pero no se venden en ningún supermercado sin receta médica, yo ya he preguntado...) están llenas a rebosar de nerviocaína, que al parecer causa adicción en menores de 10 años...


Uno de los ingredientes está muy bueno...

Llegar a saber si Silvio (y su cohorte de sociopatas) es una víctima o un verdugo no nos queda del todo claro, para nuestro gozo y placer, y es que quizá sea las dos cosas y mucho mejor para nosotros no vaya a ser que encuentre trabajo, abandone su sociofobia y su actitud castradora y nos llegue a faltar algún día.

Como esas intoxicantes magdalenas Fernández y su mensaje de que quiza sólo nos separa de la monstruosidad, la crueldad y la locura un inocente desayuno o una merienda... brillante.


Hagan click para ampliar el horror que las magdalenas Fernández provocan.

Y es que esa condena, pero también su posibilidad de "salvación" está presente continuamente en toda la obra de Silvio. Por ejemplo Federico (del que hablaremos después) también tuvo su oportunidad de redención y "caída" en la "normalidad" gracias a un nuevo Geyperman de la suerte: El Agente Peloso, un muñeco guardia civil.


Agente Peloso, muerto por la patria y la salud mental.

El mayor damnificado de los humores negros de Silvio es su pobre padre, Nicolas, que vive maltratado y esclavizado por los caprichos de su hijo y sus ideas de bombero.



Nicolás es adicto a los cursos baile, de hip-hop, de cocina, y de cualquier cosa que le permita dejar de ver al "divino emperador" durante unas horas.

Pero en ese mundo hecho de Chisparritas y deseadas pelirojas con gorra no hay nadie normal, no hay nadie inocente; y su padre, tan pusilánime como cobarde comparte también su carrusel de miserias con el resto de sus espeluznantes habitantes.



Un pobre jubilado que por su propia cobardía está condenado al esclavismo y a la servidumbre familiar constante, con todo lo que ello conlleva como descubrir "zulos onanistas"...



O perder cualquier amistad, vínculo social y hasta algunas conquistas amorosas en cuanto entran en contacto con su terrible hijo. Vean el caso del alemán Lothar, gran viñeta que se debería conservar en la Biblioteca Nacional por su feroz, pero veraz, retrato de nuestro país.


Lothar, que gran historieta... ¡morid hijos de puta!.

Llegando hasta a sufrir todo tipo de violencia y humillaciones a manos de su hijo, tan crueles como gratuitas excepto en aquellas en que busca un sueldo, que nunca ganará, a su costa.



Pero padre e hijo comparten mundo y vivencias con un grupo de individuos, a cual más trastornado que muchas veces comparten un protagonismo muy merecido.

Por ejemplo, tengo un especial cariño por Federico, el único enfermo mental declarado de todo el grupo, de su Geyperman de la suerte (este es su Silvio particular y portátil...) y su alegría, su simpatía y su ingenuidad crónica.



Un pobre desgraciado con condena doble: por un lado su "amigo" Silvio, por el otro su Geyperman de la suerte, y encima con un padre empresario casado con una chica de 19 años que no le deja que la llame "mamá". Tan enternecedor como peligroso, ya les he avisado que a estos personajes se les quiere a su propio riesgo.



Otro más que es especialmente interesante es Sebastián Cubero, un profesor de autoescuela que escribe poesía infantil terrorífica, es un doble total de Hitler que se desplaza por las alcantarillas y túneles de metro de la ciudad porque odia los coches y el trafico.


El hundimiento...

Un pobre hombre mucho más cercano a la figura de víctima, aunque no le falte su grado de verdugo, que el resto de sus compañeros de correrías, que sólo desea ser feliz, ponerse "casi" normal y lograr acabar sus entrañables poemas sin la coletilla "martillazos en la cabeza, martillazos en la cabeza, martillazos en la cabeza"...


Triciclo en llamas... una de las mejores historietas de Silvio José.

También aparece de vez en cuando la estupenda madre de Silvio: Roberta, mujer tan enérgica como volátil, de crisis y "fases vitales" tan vertiginosas como instantáneas, lunática hasta las mollejas; todo un retrato de la angustia y las pasiones más descolocadas y los biorritmos más pardos.




Fases sexuales de Roberta.

O el terrorífico hermanastro de Silvio, por parte de madre, Gaspar Müller, un hombre hundido constantemente en todo tipo de problemas y tan ciego, desesperado y agonista que constantemente busca ayuda en su terrible familia, con resultados obvios.


No le quedan bien, no le quedan bien...


¡Ahora entiendo porque los vegetarianos están contra los zoos!

Me encantaría poder comprarme un pijama amarillo con topos lila y buscarme la ruina definitiva pero no me atrevo, y no sé si es porque me faltan cojones, suficiente cinismo o un amigo con un Geyperman de la suerte que le hable; pero espero no saberlo nunca, toquemos madera... aunque todos seamos un poco Silvio José Pereda, a nuestro pesar y para desgracia de los demás, es mejor no jugar con fuego.

Consigan sin falta, y mejor hoy que mañana, el estupendo Silvio José Emperador lo pueden pedir en cualquier club de rol, oficina del Inem, librería de barrio o en La casa del libro aqui.

La vez que entré a comprobar el comic me aparecieron unas sugerencias de "combinaciones" tan deliciosas que no me quedó más remedio que hacer una captura.


Hagan click y clak para ampliar

P.S:

Les recomiendo que vean la siguiente entrevista al autor, breve pero muy interesante:



A mi me encantan esos gabinetes blancos; pero lo importante es ver la sobrecogedora metamorfosis que sufre al desempeñar su otra vena artística: la musical.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Menu del día: Tres sabrosos platos, café, copa y puro.


1º plato: Niño melón con salsa tártara.




No creo que sigan fabricando mayonesa al pepinillo Hellmann´s pero espero, por el bien de la variedad de este circo redondo y azulón, siempre tan bienvenida como necesaria, que los asuntos relativos a sorpresas y secretos de "señoritas" y pepinillos no desaparezcan nunca.

Si quieren descubrir el lado más amable de la "sorpresa" pueden añadir a una salsa de mayonesa ligera (usen aceite de girasol y una mezcla de vinagre de sidra y limón) su picadura hecha con media docena de pepinillos, docena larga de cebollitas en vinagre, tres o cuatro alcaparras, todo aderezado con pimienta negra (o mejor aún: tabasco), un buen chorro de brandy y tienen una salta tártara que no se la salta un amancebado.

La salsa tártara es especialmente apropiada para acompañar un buen "niño melón":




2º plato: Brazo de gitano con cabello de ángel.

Como todas las figuras paternas ausentes Dios es traumático. ¿Qué quieren que les diga? yo prefiero fabularlo, cuando me da por fantasear, como un ludópata politoxicómano que descuida prole, oficio y salud con un cinismo y una alegría tan exaltada como gratuita; pero la imagen que triunfa es la figura del caprichoso sediento de baba, sacrificios y dolores que tanto gusta en procesiones, colecciones de libros y tiendas de cilicios y sotanas. Una imagen de sabores muy intensos que conviene disfrazar con melenas de nazareno, como quien quiere tapar la cicatriz con maquillaje, y con abundante cabello de ángel.

Y es que esa pasta de calabaza caramelizada es muy querida para los que gustan de dulces empalagosos, milagritos y buen rollito evangélico pero no soportan oler el tufo a carroña de la sacristia, el desprecio intenso por la vida (común a todo culto), ni el sabor a nicotina y vino de consagrar del miembro del cura.

Con respecto a Dios leo en Magonia las últimas andanzas de ese personaje conocido como Iker Jiménez metiendo la pata hasta el fondo con el, hasta hace nada, apocalíptico LHC :
El apocalipsis fallido (y no por eso menos deseado), la presunta zorra de babilonia y el "acabose general" siempre terminan "el día después" por integrarse en la orilla de "lo divino" y del catecismo de hojas pegajosas: todo, claro está, para hacer caja y seguir engañando al lego, al despistado o al crédulo; no lo digo yo, lo pueden comprobar día tras día, especialmente desde los últimos dos mil años a esta parte. ¡Cómo pasa el tiempo!.

El brazo de gitano a pesar de su simplicidad, o precisamente por ella, es el rey indiscutible de los postres y las sobremesas: Una lámina de bizcocho enrollada, muy "enrollada", con un interior de crema pastelera. Se puede adornar con una ligera capa de azúcar caramelizado, una salsa de chocolate fundido muy rebajado con leche condensada (para no comerse el sabor de la crema) o hasta anuncios de videntes, revistas del corazón "para-anormal" y colecciones de DVDs; al gusto.

Este señor tan dulce sigue en la televisión haciendo llorar intensamente al niño Jesús, que como saben es uno de mis vecinos imaginarios que es materialista radical, ateo y apasionado por los comics de Zipi y Zape y el mundo de la ciencia en general, pero cuya familia, ¡ay!, es devota seguidora de la obra de Escrivá de Balaguer. Como podrán imaginar, en su casa salen a escándalo, sudor y lágrimas por día discutiendo la divinidad y humanidad del Nazareno, la existencia del purgatorio y/o la infabilidad pontificia. O tempora o mores...

Mejor que se lean lo que Gámez, padre de Magonia, escribe sobre estas recetas tan de moda, porque poco más se puede añadir a la descripción del negocio de Jiménez, sobretodo sin tener que invitar a bailar en el festival de la prosa a algunas de las palabras más feas de la fiesta: linchamiento, picota, gulag, guillotina, estafa, sopa boba, cretinismo etc.

Vean el video y échense a temblar de verguenza ajena; sólo por ver a un pobre imbecil citar a Tom Hanks, como un cinéfilo mitómano cualquiera, merece la pena, que lo es, y encima de una intensidad y profundidad particularmente desagradable:



3º plato: Carpaccio humano a lo zombi.



El buen zombi, el bueno de Zombi, padre y tutor legal de Zombi.blogia ha tenido a bien hacerme un pequeño homenaje, con alevosía y a traición el muy canalla, recopilando algunas de las paridas que pueden encontrar a su total disposición aquí, y que ven desfilar más a menudo de lo que desearían (y de lo que la decencia aconseja) en esta su casa amancebada.

El buen corte es importante, su medida de limón natural (y unas gotas de vinagre balsámico, a pesar de romper el color), el punto justo del grano de sal marina y del parmiggiano (ráyenlo en forma de lágrimas si lo compran en pieza), y si les gustan los sabores fuertes pueden probar a camuflar en el queso una cuarta parte de diente de ajo fresco cortado en finísimas láminas; también una base de rúcola fresca se agradece mucho a nivel de presentación y de sabor pero no se engañen: Lo importante es la calidad de la carne.

Si les gusta el tema de los cadáveres reanimados, (¿y a quién no le gusta?) sin duda conocerán Zombi.blogia desde hace años porque no hay taberna con más constancia, amabilidad y pasión ni mejor manera de enterarse de por dónde deambulan estos señores y señoras tan poco razonables como hambrientos, sea en viñetas, en renglones torcidos o en las fotografías en movimiento, a este lado del rio Pecos y parte del territorio Apache. Ahí se ve la calidad de la carne, amigos, y ahí se ve la calidad humana. Muchas gracias Zombi.


El café, la copa y el puro:









Total+Iva= XXXXXX

Déjenlo que yo les invito... ¡que me enfado!... dejen esas carteras quietas... que no... ¡que no!... que no me da la gana, faltaría más... que he dicho que no, y es que no... que me van a hacer enfadar... ¡cómo son!... bueno... venga... ¡sólo por esta vez!... la próxima invito yo ¿eh?!... !La próxima invito yo!.
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